martes, 13 de septiembre de 2016

FANTASÍAS

Cada cual tiene las suyas. Yo tengo varias en espera de que sean posibles; su realizaciòn depende de encontrar un hombre suficientemente lejano en el plano emocional como para que ambos podamos pedir exactamente lo que queremos sin que haya repercusiones sentimentales,  suficientemente cercano como para sentir que si las cosas se salen de madre estamos incondicionalmente en el mismo lado y suficientemente confiable como para alentarme a superar mis reticencias y experimentar esas cosas que podría disfrutar si me atreviera. Si además resultara creativo…. MILAGRO!!!!

En un mundo perfecto todas esas cosas que quiero hacer pasarían dentro de mi relación de pareja; pero en el mundo real, donde todos somos humanos, a mí se me partiría el corazón viendo a un hombre que amo haciendo a otra mujer las cosas que me hace a mí.   Y eso que creo que puedo ser buena voyerista. Pero necesito cierta distancia emocional. No lo concibo de ninguna otra manera.

Lógicamente el "partner in crime" no puede ser el primer hombre que pase por la puerta, encontrar a ese hombre es ya una fantasía, pero la idea me encanta y por eso llevo un par de años en la búsqueda de un candidato. Finalmente apareció uno que cumple con los dos  requisitos básicos: Primero: Me parece muy, muy, muy, muy pero muy atractivo, pero se nota a leguas que lo sabe y lo usa… lo que lo hace el peor prospecto romántico del mundo. Segundo: Vive al otro lado del Atlántico lo que facilita que las cosas sean amables y superficiales.  Desde que entró a mi oficina pensé que sería perfecto, pero pasaron meses antes de que tuviera la posibilidad de echarle el anzuelo, pero como es coqueto también es esquivo, lo que resulta magnífico en el marco general, pero inconveniente para poner las cosas a rodar.

El sexting habìa funcionado muy bien, me dijo que fantaseaba con 2 mujeres y eso me hizo pensar que podría estar abierto a experimentar, varios de sus comentarios en el chat me demostraron que sus límites eran más amplios que los míos y me pareció fantástico, pero su voz cuando le dije que no le mandaría una foto mía en ropa interior me hizo dudar seriamente si me apoyaría en el momento de llegar a un límite que verdaderamente no quisiera cruzar. Mi negativa echó todo para atrás y pensé que finalmente no pasaría nada, pero finalmente salimos.

El restaurante fue difícil en la medida en que no sabía que quería él y hubiera sido una grosería de mi parte preguntárselo directamente. Decirle claramente lo que yo tenía en mente tampoco era una opción porque si finalmente no había química salirnos de ese problema sería muy incómodo para ambos. En la medida en que pasaba el tiempo yo me sentía más atraída y menos deseada y cuando propuso ir a tomar algo después de la cena, pensé que todo estaba perdido, pero había pasado demasiado fantaseando con lo que podría pasar para renunciar, así que en contra de mi instinto le dije que fuéramos a su hotel… Aceptó.

Sobra decir que estaba nerviosa, es literalmente un  extraño, es muy atractivo pero un extraño.. Y que fuera un extraño era lógicamente parte de la fantasía, es un extraño al que casi presioné para llegar donde estábamos. Lo primero que hizo al cerrar la puerta fue besarme, intensamente, perdí el hilo de mis pensamientos.. Eso pareció divertirlo y yo agradecí enormente que el sentido del humor viniera a darme la mano porque nunca en mi vida he estado tan intimidada. Casi me sorprendió su erección, pero solo verla me hizo sentirme mejor, más tranquila, más serena… más mojada.

Hay algo  sobrecogedoramente sensual en los hombres que son muy masculinos pero no agresivos, y es su caso. Dominante, muy dominante, después de besarme la boca bajo a mi sexo y succionó, lamio y mordió hasta llevarme al límite de mi orgasmo, sentí que tenía que alejarlo de mi  antes de que la explosión líquida de mi cuerpo ocurriera directamente en su boca, y no entiendo como lo logré porque si hubiera insistido un solo minuto no habría podido evitarlo. Creo que nunca me habían llevado a ese punto en tan poco tiempo y al quitarlo estaba casi sin aliento y sin la menor idea de que hacer para que sintiera lo mismo que yo. Así que  lo bese un poco y estaba pensando en acariciar su pene un par de minutos con mi boca  y luego  clavarlo entre mi cuerpo otro rato y alternar así en un proceso lento y suave.. Pero pasaron 2 cosas: La primera es que él no es de sexo suave y lento, entiende y reconoce su fuerza y la usa con tino, sin excesos y muy eficientemente, hubo ratos en que yo estaba claramente inmovilizada por su peso y su fuerza… distinto, pero placentero; La segunda es que la cama empezó a sonar como si se fuera a partir en pedazos y eso cambió la energía del momento. Un par de minutos antes yo estaba completamente conectada sensualmente con él. Dominada y feliz, logre despegarme de todo el mundo externo, pero el ruido - a la vez incómodo y gracioso- me sacó del presente para hacerme pensar en los huéspedes de los cuartos vecinos. Él no parecía más cómodo que yo con la situación.

Cómo nos reconectamos, no lo sé .. Simplemente pasó. Pero me dio tiempo para apreciar las cosas más allá de la química, me gusto sentir como se desliza dentro de mi cuerpo, me gustó todo el tiempo que me dio para disfrutarlo, me gustó que use todo su peso para clavarse profundamente dentro de mi, me gustó abrazarme a su espalda y sentir el calor de su cuerpo y su olor, me gustó su ritmo, me gustó que me dejara acariciarme mientras estaba dentro de mi cuerpo, me gustò sentir que no hay inhibiciones.. Algo en su tacto -firme hasta rozar la brusquedad- me hizo sentir toda la experiencia como un asunto puramente sexual, matizado por su amabilidad resultó muy grato.

Desde el chat había anunciado que habría palmadas, pero me sorprendió que lo hiciera, por una parte me pareció divertido, ( sabe medir su fuerza) por el otro no me hizo pensar que posiblemente hay muchas otras cosas que puedo descubrir ampliando sólo un paso las fronteras de lo que siempre he hecho.

Se despidió con un abrazo enorme, después de ofrecerse a acompañarme a mi casa.



Sería el hombre perfecto para un par de encuentros de explotación al año, pero no es él, no está en su naturaleza la constancia ni en la mía la persecución.

martes, 17 de mayo de 2016

Metrosexuales??????

Justo después del sexo, recuesto mi cabeza en su abdomen y me quedo dormida, Su piel cálida, húmeda y velluda, su respiración pausada su brazo sobre mi cuerpo, su mano descansa entre mis senos. Huele a hombre, a hombre después del sexo. Duerme, completamente relajado y yo acaricio su cuerpo que no es el de un atleta pero es perfecto a mis ojos.

No entiendo que hacen los hombres matándose en el gimnasio, no entiendo que hacen depilándose el abdomen, no se que hacen perdiendo el tiempo que estaría mejor dedicado a las caricias en crar una belleza artificial y prepuber que niega lo que son en realidad: Hombres deseables a pesar de las canas, los vellos, la barriga o la calva.

domingo, 2 de agosto de 2015

LIBIDO MATA IDEOLOGÍA

Por motivos laborales fue necesario que me hospedara un domingo en una ciudad distinta de la que vivo. Siendo noche de domingo las tarifas estaban muy bajas y pude reservar en un muy buen hotel, uno de esos alojamientos en que la cama parece una nube, las sabanas tienen montones de hilos por cm2 y no dan ganas de levantarse nunca.

Nada de eso tendría porque mencionarse en este blog, si no fuera porque lo único que puedo pensar entre estas sábanas es en un hombre, casado, que si por mi fuera estaría conmigo en esta cama maravillosa en este mismo momento.

Yo podría decir que después de una larga batalla interior, de sopesar los pros y los contras, de cuestionar mis principios éticos y morales, de tomar todo tipo de precauciones y por la larga e inflamatoria persecución de un hombre que se dedicó incansablemente a conquistarme, yo finalmente cedí a la tentación de un hombre casado. Pero eso no pasó, la vaina es bastante más prosaica y yo soy enteramente responsable de lo que no ha pasado pero quiero que pase.


Hace algunos meses conocí un hombre que no es para nada mi tipo, pero que me atrajo de manera inmediata. La frecuencia con la que siento una atracción como esta es tan excepcional que no se mide en años sino en décadas. Desde el primer momento pensé que podía hacer para atraerlo, y claro me quedé en blanco, yo no aprendí a coquetear, yo siempre he sido una señora muy seria.


En la última conversación telefónica que sostuvimos quedo claro para mi que hay posibilidades. Ojala no la embarre y pase lo que estoy deseando.

domingo, 16 de febrero de 2014

Deseo

  • Me pregunto si pensamos que amamos a alguien simplemente porque eso resulta socialmente más aceptable  que reconocer que simplemente lo deseamos.
  • Me pregunto si se puede desear lo que se conoce, o si por el contrario,  toda certidumbre matan la atracción.
  • Me pregunto si se desea una persona completa o simplemente hay gestos, acciones o situaciones estéticas que actúan como detonantes.
  • Me pregunto que tiene que ver la posesión con el deseo. Y si desearemos más lo que no tenemos o lo que se fue de nuestras vidas.
  • Me pregunto si el deseo es una reacción química que necesariamente afecta a ambas partes.
  • Me pregunto si es posible estudiar sistématicamente la geografía erótica de una persona, hasta llegar al punto de conocer y predecir el alcance de cada estímulo, y luego combinarlos y armonizarlos en la misma forma en que un músico compone una infinita cantidad de piezas a partir de un repertorio limitado de notas.
  • Me pregunto si el sexo con alguien que aprecias y confías puede ser igual de intenso que ese que creemos puede nunca volver a repetirse y esta lleno de adrenalina e incertidumbre.
  • Me pregunto si alguna vez en mi vida haré de nuevo el amor con amor y sin temor.


martes, 11 de febrero de 2014

Los hombres que cambiaron mi vida.

En mi adolescencia el discurso recurrente de mi papá era que todos los hombres que se acercaba a mi querían una sola cosa, una misma cosa, una única cosa: usarme para su disfrute. A sus ojos no podía haber nada más. Si hoy alguien melo preguntara, y nadie lo ha hecho, yo diría que esa cantaleta fue terriblemente violenta para mi. Una forma de acoso, una manifestación de sus limitaciones y de su machismo. 

En el colegio las cosas no eran mejores, yo asistí a una institución en la que lo único verdaderamente grave era el sexo. Era un visión igualmente reduccionista pero distinta de la de mi papá, el sexo como un trámite para tener hijos, como un asunto sucio, comouna cochinada que los hombres disfrutan y que solo es admisible en el matrimonio y para concebir. Disfrutarlo no solo era moralmente inaceptable, era vergonzoso.

El doble estandar era evidente: 
  • Las mujeres nos dividíamos en 2 clases: las decentes y las otras. Una, logícamente, debía ser decente.
  • Los hombres no perdían la decencia por tener una vida sexual fuera del matrimonio. Pero su contraparte femenina, inmediatamente pasaba a ser material de segunda.
  • Los hombres merecían admiración y amor en su papel de hijos, padres y esposos. Pero en el fondo eran unos animalitos inferiores incapaces de controlarese, pero capaces de decir, hacer y planear cualquier cosa para aprovecharse de todas las mujeres a su alcance. Había que defenderse de ellos y mantener a raya sus apetitos.
  • Cuando se satisfacía el apetito de un hombre antes del matrimonio este ya no tenía incentivo para una relación seria, y además la mujer era una "soltera usada" es decir un ser sin valor.
  • Una mujer decente podía controlar a un hombre porque era consciente de que el sexo era una porquería y por eso ni lo deseaba ni lo disfrutaba.
 Cuando yo era una niña pequeña en muchas ocaciones un familiar me manoseó sexualmente. Y no creo que nadie que no lo haya vivido sea capaz de entender lo que eso significa en la vida de una niña. La forma en que pervierte su autoestima, su proceso de construcción de identidad, su forma de relacionarse con los otros.. Y en el ambiente ideológico en que se desarrollaba mi vida, aquello que había pasado era tan vergonzoso que me tomo 2 años contar lo que pasaba. Al decirlo salí del problema, pero nunca se mencionó, aquello no ocurrio en mi familia, eso me pasó a mi y a nadie más. Lo vivi sola, lo enfrente sola y tenía que superarlo sola. 

Es muy duro sentirse una soltera usada a los 10 años,y saber que a la luz de su comunidad ya no tiene valor. Un asunto irremediable que hay que dejar atraz, enterrado porque no hay otra opción. 

Frente al acoso de mi papá en la adolescencia siempre me pregunté a mi misma porque le preocupaba tanto mi relación con los hombres y llegué a la conclusión de que con el himen intacto, todavía brillaba una tenue luz de esperanza y había que controlarme. Y con ese antecendente el discurso debía ser fuerte, claro y permanente.

Y entonces apareció R1,hablabamos por horas, nos reíamos, nos contabamos la vida, tratabamos de descubrir juntos las respuestas de las eternas preguntas de la adolescencia y finalmente nos besamos.. Y ese beso fue lo más maravilloso que me ha pasado en la vida porque lo sentí limpio, porque a partir de él empecé a sanar, porque nunca, ni por un breve momento sentí que estaba siendo usada, me sabía querída, querida tal y como era, con defectos, con pasado. R1 cambio mi vida, me enseñó que las caricias enriquecen un amor que ya existe, y que cada segundo en esa situación limpia el alma y hace darma.

Los hombres que vinieron despues fueron herrores. No hay mucho que agrgar sobre eso. Me dejaron experiencia, poco más. Eso si, el bombardeo ideológico fue tan intenso que me acosté con el novio de turno por legítima reveldía. No me imaginaba que el discurso había calado en mi más de lo que yo creía y terminaría por sentir que el sexo no era malo, pero yo no podía ser promiscua, así que había que sacar ese engendro sentimental adelante.

Despues llegó JA que con muy buenos modales me explicó que el discurso de mi papá era el resultado de su misoginia y de su machismo,y que yo estaba en libertad no solo de cuestionarlo, cosa que nunca se me había ocurrido, sino también de vivir de acuerdo con mis propias convicciones. De ensayar, de equivocarme y de aprender. Creo que fue la primera persona que sabiendo lo que había sido mi vida y con conocimiento de mis herrores, me dijo que igual yo era valiosa, alguien a quien querer y con quien compartir, una buena amiga y una mujer decente. No me malinterpreten, el sexo con JA fue deshinibido y divertido. Muy reconfortante.

R2 es una rata peluda pero tuvo el buen tino de explicarme que el sexo esta muy bien, que laideología con que me educaron era un herror, que se puede ser amiga y amante, pero que aceptar el sexo no significa aceptarlo todo..que son válidos los límites, que no tiene que ser todo o nada.

Tengo mucho que agradecerles, su amor, sus palabras, su punto de vista se contivirtieron en parte de lo que soy, y los convirtieron a ellos en parte de mi.

Son los hombres de mi vida

sábado, 25 de mayo de 2013

Un cuerpo de mujer

Pensando en un amante miro mi cuerpo, y en general me agrada, me refiero a que tengo las piernas largas, muy largas, soy el sueño dorado de quienes desean senos grandes y naturales por fortuna todavía altos y firmes, tengo curbas por monton y solo me sobran 5 kilos. Sin embargo no puedo, y conste que de verdad lo deseo, aceptar la idea del cuerpo femenino real. 

Me falta tonificar los muslos y los brazos, cierto.

Mi cintura podría ser más estecha, cierto.

Tengo algo, muy poca, cascara de naranja en la cadera, cierto.



Pero tambien tengo la piel suave, una sonrisa resplandeciente y una actitud juguetona en el sexo. Y yo siento que esas cosas deben contar, me refiero a contar en serio. ¿Cuántas mujeres se pasan la vida en el gimnasio para ser miradas, pero no tocadas?, ¿Cuántas de ellas solo lo hacen para que  su cuerpo sea un arma, para manipular y para conseguir? no para disfrutar y ser disfrutadas.

Me gustan de verdad los hombres, me encanta como huelen, sus vellos en el pecho, sus hombros grandes..me gustan como son, incluso cuando se les esta cayendo el pelo, cuando el abdomen tiene curbas, cuando tienen cicatrices. Me gusta reconocer su cuerpo como quien aprende a moverse en una ciudad nueva, hago mia cada imperfección, y entre más las recorro más en casa me siento. Me gusta sobre todo esa expresión que llena de concentración, de placer, de morbo se les pone en la cara cuando están a punto de venirse. Y me gusta tanto como esa mirada atenta, que casi ni parpadea cuando me observan perder el control de puro placer.

Me gusta el sexo generoso, en el que ambos disfrutamos, en el que ambos gozamos, en el que ambos hacemos. Generoso y egoísta a la vez porque el placer individual importa y esta bien dejarse complacer sin culpa. Lleno de vida, extenuante, profundo, divertido.. compartido.

Pero aquí sigo pensando en flacidez y en cel ulitis, sin poder aceptar en el corazon, porque racionalmente lo entiendo, que tengo casi cuarenta años, y que solo por eso, por la experiencia, no solo de sexo, sino de vida, puedo llevarme a la cama toda esa pasión y todo ese deseo. Que cada hora pasada fuera del gimnasio me ha hecho ser lo que soy en la misma medida que las horas pasadas en el colegio, la universidad, el trabajo o con la familia han sido las que me han llevado a tener este talante. 

Entiendo que posiblemente solo los más depravados perfeccionistas y yo, podemos hechar a perder el placer del sexo por no llevar una tanga hilo dental tan bien como las modelos "fotochopeadas" de las revistas, a las que les pagan un dineral para dedicarse enteramente a sudar y pasar hambre. 

Lo que veo al espejo mientras trato de escoger la lenceria que espero encante a un amante, es una mujer real, con una vida real, con defectos reales y normales, una muejr de verdad, una que no ha pasado por el cirujano o el masajista, que come comida normal, que llega a la casa cansada del trabajo, y que aunque bonita, vive para algo más que para adorar su cuerpo. 

Creo que puedo decir con confianza que soy una hermosa mujer de 39 años, pero debo decir con verguenza, que todavía no he sido capaz de pasar por encima de el prejuicio más duro de todos: el que hay unos estandares inequívocos y universales para hacerse merecedor a lo más simple y lo más universal. ¿No deberíamos desear por encima de la imagen y amar por encima de las convenciones?

Claro que si, pero aquí sigo sin saber que ponerme. Sientiendome insegura, sabiendo que ese par de datalles que normalmente escondo bajo la ropa serán evidentes en un par de horas, y queriendo con todo el corazón (rezaría si creyera en dios o en el poder de la oración) que desaparezcan para convertirme en el sueño erótico plastificado y estandarizado que tanto hombres como mujeres compramos cada día en miles de productos masivos en los supermercados. Mayonesa ligth, crema reafirmante y para las arrugas, tinte para las canas y un largo etcetera de cosas. 

Creo que la única arma que me queda es la fé, la creencia pura y sin ningún tipo de pruebas de que cuando me desvista, va a ver mis senos, mi sonrisa y mis largas piernas, y él, que también ha de tener sus defectos escondidos, va a escoger centrar su atención en mi actitud y en mis ganas de disfrutar el momento y no va a dañarse la cabeza por 5 kilos de más y el tono de mis muslos.

Solo queda confiar.


P.D: "Fotochopeada" es uno de mis numerosos aportes al desarrollo y evolución del español, eso para que nadie piense que solo pienso en frivolidades y no me preocupo por cosas serias.






viernes, 24 de mayo de 2013

"Cosa seria los señores"





Todas las mujeres de mi familia usan esa expresión, a mí me parece obvia, pero puede ser de tanto oírla, por si quedan dudas “Cosa seria los señores” describe el asombro –usualmente condescendiente- por esas cosas que hacen los hombres y que las mujeres observamos desconcertadas, casi sin poder creerlas. Pero ayer cuando colgué el teléfono el asunto era de franca admiración.

Yo tengo un ex que pasó por aquí hace ya muchos años, pero es muy especial para mí, no solo porque es un tipazo, sino también porque con el descubrí el placer del contacto físico (los primeros besos) y algo que no supe identificar en su momento, por falta de experiencia, pero que sin duda se llama atracción sexual. En estos años hemos tenido algunos momentos pero nada serio.

El asunto es que hace un par de semanas nos vimos, - no pasó nada, yo estaba con una amiga- y conversamos, pero mientras hablábamos de otras cosas, me acordé de uno de esos episodios en que le baje la cremallera, y me metí su pene entero en la boca, y lo bese, y lo chupe y lo lamí. Es una memoria muy placentera, un recuerdo que siempre me excita, un recuerdo que por muchos años, use como mi fantasía preferida para masturbarme. Ese recuerdo además lo tengo asociado con una canción de Hombres G “solo quiero un beso eterno en una habitación sin luz, encenderla y que aparezcas tu” la verdad es que el enlace es mucho más sexual y morboso, quisiera que alguna vez en la oscuridad me pudiera volver a llenar la boca con su pene, y ver su sonrisa cuando se encienda la luz. 

Ayer chateamos, y hablando de recuerdos coincidimos en que los dos usábamos ese recuerdo igual, que ambos nos masturbamos con esa memoria, que a pesar de los años a los dos nos excita. La única diferencia es que él  recuerda que fue muy largo y yo creo que fue muy corto. Me he pasado la mañana pensando en eso y creo que es porque a uno le parece muy corto lo que disfruta, y que en cambio el milagro de que una mujer voluntariamente se dedique a la tarea parece un milagro, y los milagros pasan despacio. Es solo una teoría.

El caso es que para demostrar lo que el recuerdo evoca en ambos, me mandó esta foto: 


Que no deja dudas, estaba como para metérselo en la boca y no dejarlo ir hasta que reviente. Me dejó pensando en él, me masturbe pensando en él, lubriqué pensando en él, en su olor, en su cuerpo, en la forma en que me toca, en su tacto, y sobre todo, en su pene. En la delicia de chupar su pene.

Cosa seria los señores, hay que ver lo que logran en un chat.